El Parque Nacional Cordillera Azul es un parque
que alberga a miles de especies recién conocidas
por el ser humano.
LAGUNA DEL
MUNDO PERDIDO Este lago que no
ha sido formado por el movimiento de los ríos,
se encuentra en la parte norte del parque, a 980 metros
de altura, es muy poco conocido y casi inaccesible.
El Parque Nacional Cordillera Azul es la mayor extensión
continua de selva alta intacta en el Perú, es
nuestro tercer parque nacional más grande, y
la única área natural protegida compartida
por cuatro regiones. |
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No obstante, su singularidad va mucho más
allá. La cadena de montañas boscosas
sobre la que se extiende, convierte al parque en un
eslabón vital para la conservación de
los denominados Andes tropicales, región considerada
a nivel mundial como la más biodiversa y amenazada.
Aunque las investigaciones aún son insuficientes,
es considerada desde ya una de las áreas protegidas
con mayor diversidad de paisajes y geológicamente
más complejas en todo el Perú.
¿Cómo y por qué se creó
el parque?
El 7 de setiembre de 2000 se estableció la
Zona Reservada Biabo Cordillera Azul, mediante Decreto
Supremo No 050-2000-AG, sobre la parte de lo que había
sido el Bosque Nacional del mismo nombre. El 21 de
mayo de 2001 se oficializó definitivamente
el Parque Nacional Cordillera Azul mediante Decreto
Supremo No 031 – AG – 2001, sobre 1'353,190.85
hectáreas entre Loreto, San Martín,
Ucayali y Huánuco, cubriendo dos de las 38
zonas prioritarias para la conservación identificadas
por el Plan Director (Estrategia Nacional para las
Áreas Naturales Protegidas).
El Parque Nacional Cordillera Azul forma parte del
Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas
por el Estado (SINANPE) y tiene como objetivos de
creación:
•Proteger una serie única de especies,
comunidades biológicas y formaciones geológicas,
propias de los bosques montanos y pre-montanos del
complejo de la Cordillera Azul.
•Proteger cabeceras intactas y cuencas.
•Apoyar al desarrollo de un manejo integrado
y equilibrado de los recursos naturales de las zonas
adyacentes.
Ubicación y acceso:
Un parque compartido
El Parque Nacional Cordillera Azul se ubica entre
los ríos Huallaga y Ucayali cubriendo parte
de Loreto, San Martín, Ucayali y Huánuco.
No obstante, el acceso es restringido.
Si bien hay unas pocas rutas de acceso al parque
a través de algunos ríos navegables
como el Pauya y el Pisqui, los lados este y norte
del parque, limítrofes con la llanura amazónica
que se extiende hacia el bajo río Huallaga
y el río Ucayali, presentan una barrera natural
conformada por paredes montañosas que abruptamente
marcan el límite entre la Cordillera Azul y
los bosques de selva baja. Por el lado oeste, en cambio,
existen al norte diversas - aunque difíciles
- rutas de acceso carrozables desde Tarapoto y otras
ciudades menores y hacia el suroeste Tocache es el
punto de ingreso más directo.
Diversidad natural
Cordillera Azul (200 – 2400 m.s.n.m.) es probablemente
el área natural protegida en donde resulta
más evidente la relación entre la diversidad
de ambientes y la variedad de plantas y animales.
La cambiante geología de esta cadena montañosa
subsidiaria de los Andes incluye formaciones únicas
e inusuales como antiguos domos salinos (depósitos
de sal) de origen marino y singulares formaciones
“Vivian” que son cadenas de cerros de
forma casi perfectamente triangular de hasta 4 Km
de ancho y 7 Km de largo. Este irregular relieve alberga
ecosistemas muy particulares – como lagos interiores
y pantanos de altura - que a su vez han favorecido
la presencia de una extraordinaria biodiversidad.
Este aislamiento y diversidad de ambientes ha contribuido
con la evolución de diversas especies que en
muchos casos existen únicamente en determinados
sectores del parque otorgándole al área
un valor único. A la fecha se ha encontrado
a 30 especies nuevas para la ciencia. |
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Animales sin igual
En el año 2000 un inventario
biológico rápido de sólo tres semanas
registró una altísima variedad de animales,
que sorprendió además por la cantidad
de especies nuevas, endémicas y/o de rango restringido.
Así, se identificó a
516 especies de aves, estimándose para el parque
más de 800 especies. Éstas, incluyen al
Capito wallacei o barbudo de pecho escarlata, que sólo
vive en una franja aislada de bosques montanos altos
al noreste del parque (Cerro Cinco Puntos), así
como a otras tres especies de aves que aquí fueron
registradas por primera vez para el Perú y que
se suman a importantes poblaciones de aves de caza,
guacamayos y loros.
De igual modo, debido a su ubicación
entre los bosques de llanura amazónica y los
Andes, así como por constituir una suerte de
puente natural entre la selva norte y central, en la
Cordillera Azul confluye una gran riqueza de reptiles
(24) y anfibios (58). Estos últimos incluyen
al menos ocho especies de sapos y una de salamandra
nuevas para la ciencia. Ésta, la salamandra Bolitoglossa
sp., es la cuarta especie conocida para el Perú
y ha establecido el récord como la de mayor altitud
en el país.
De otro lado, al cubrir varias cuencas
intactas y consecuentemente diversos micro hábitat,
la riqueza de especies de peces es también particularmente
alta con 93 especies registradas incluyendo a diez especies
nuevas para la ciencia y cerca de 20 nuevas para el
Perú.
Finalmente, los grandes mamíferos
- además de presentarse en densidades inusualmente
altas - son también especialmente diversos en
la Cordillera Azul, donde se ha identificado a 71 especies
incluyendo a 12 de preocupación internacional
debido a su rareza. Algunos de los representantes más
llamativos del parque incluyen al oso de anteojos (Tremarctos
ornatus), al jaguar (Panthera onca), la sachavaca (Tapirus
terrestris) al lobo de río (Pteronura brasiliensis)
y al perro de monte (Speothos venaticus), además
de diez especies de monos y una gran diversidad de murciélagos. |
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Una original variedad vegetal
La vegetación es típicamente de bosque
húmedo montano, aunque incluye sectores con
vegetación considerablemente más seca
hacia el oeste y vegetación de llanura amazónica,
caracterizada por grandes árboles, hacia el
este. El inventario realizado en el 2000 registró
1,616 especies de plantas, estimándose la totalidad
de especies entre 4,000 y 6,000 para el parque. En
tres semanas, los botánicos encontraron 45
de las 105 especies de palmeras conocidas en el Perú,
que más allá de constituir un importante
recurso para los pobladores locales, son fundamentales
para mantener densidades altas de mamíferos
y aves.
Asimismo, se ha observado al menos 12 especies de
plantas que podrían ser nuevas para la ciencia,
además de nuevos registros para el Perú
y plantas muy poco comunes.
Riqueza cultural
Salvo un grupo de pobladores de la etnia Cacataibo
que permanece en aislamiento voluntario en el sector
sureste del parque, no existe otro grupo humano asentado
en su interior.
En la zona de amortiguamiento, los colonos inmigrantes
de la sierra y costa norte son el grupo mayoritario.
Aunque existen también, comunidades nativas
de las etnias Piro, Shipibo, Cacataibo y Quechua -
Lamista, que poseen una alta valoración por
sus recursos naturales, así como una amplísima
diversidad de conocimientos ancestrales.
El clima en la Cordillera Azul
El clima es predominantemente caluroso y húmedo
- salvo un sector de bosques secos al noroeste de
la zona de amortiguamiento-, aunque varía según
la altura por lo que hacia el oeste es más
fresco y al este aumenta drásticamente la temperatura
conforme se desciende a la llanura amazónica.
Asimismo, toda la región está sujeta
a un patrón de períodos secos, entre
los meses de junio o julio hasta octubre o noviembre
y eventualmente se presentan vientos fríos
provenientes del sur, conocidos como “friajes”.
Un prometedor potencial turístico
Por su difícil acceso, la actividad turística
dentro del Parque Nacional Cordillera Azul es casi
inexistente, salvo contadas excursiones especializadas
para observar al Capito wallacei y otras aves propias
en la zona noreste.
Asimismo, si bien la zona de amortiguamiento ofrece
al turista una gran diversidad de atractivos naturales
como cascadas, ríos, lagunas, aguas termales
y cuevas de guácharos - o huacharos (Steatornis
caripensis) - y culturales como petroglifos, fiestas
tradicionales, gastronomía y artesanías
de comunidades nativas, el flujo turístico
todavía es moderado, debido principalmente
a las pocas vías de acceso.
Sin embargo, este naciente desarrollo turístico
representa una oportunidad a futuro de aprovechar
lo aprendido en otras áreas protegidas e involucrar
a la población local en alternativas que la
beneficien a la vez que contribuyan con la conservación
de uno de los parques nacionales más importantes
de la Amazonía. |
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